En el
momento actual se hace certera la afirmación
de Lenin de que en los momentos de crisis los campos se delimitan y se
muestran con mayor claridad y las intenciones de la clase dominante toman un
papel cada vez más claro. Y en efecto en los últimos años han ido cayendo los
mitos e ilusiones de futuro, prosperidad y desarrollo que había supuesto la
integración de España en la Unión Europea. Antes de la crisis se presentaba a
la Unión Europea como la garantía de nuestra entrada en el selecto grupo de los
países más desarrollados del mundo, de nuestra equiparación en desarrollo
económico, influencia y nivel de vida con países de la talla de Reino Unido,
Francia o Alemania, se presentaba la integración europea como sinónimo de
“modernización y progreso”, se nos vendió el Euro como la moneda del futuro que
iba a ayudar y fortalecer nuestra economía y que juntos llegaríamos a desbancar
al todopoderoso Dólar.
Los trabajadores de la empresa Helliniki Halivourgia (Acería Griega) llevan más de 120 días en huelga por la defensa de sus puestos de trabajo y sus derechos como trabajadores. La huelga ha trascendido ya las fronteras de Grecia y se ha convertido en un símbolo de resistencia y lucha de la clase obrera frente a la patronal y los gobiernos que se esfuerzan por aplicar medidas antiobreras cada día más duras, que condenan a los trabajadores y trabajadoras a la miseria.




















