domingo, 12 de febrero de 2012

EL GOBIERNO DEL PP, A LAS ÓRDENES DE BERLÍN, APRUEBA SU PRIMERA REFORMA LABORAL OBEDECIENDO LAS EXIGENCIAS DEL CAPITAL FINANCIERO

La clase obrera ha de responder luchando hasta liquidar el sistema capitalista
Resolución del Comité Ejecutivo del PCPE ante la contra-reforma laboral
El Gobierno de Mariano Rajoy ha dado su primer paso importante en el inicio de la aplicación de las políticas que hoy exige el imperialismo europeo, con capital en Berlín, para tratar de remontar la crisis estructural del sistema capitalista.
Esta crisis estructural, sin solución dentro del sistema capitalista, está siendo gestionada por los gobiernos de turno de los distintos países sometiendo a la clase obrera a un aumento generalizado de las condiciones de explotación hasta ahora vigentes.


La lógica de acumulación capitalista está en quiebra. No hay ninguna perspectiva de recuperación de la actividad económica en este sistema. Nadie discute las previsiones de una profunda depresión para este año 2012, que tendrá como consecuencia inmediata un aumento generalizado del paro.

El gobierno Rajoy, que fue elegido como alternativa al anterior de la socialdemocracia, sabe perfectamente el papel que tiene asignado y obedece- como servil lacayo- las ordenes que recibe del capital monopolista y financiero. El discurso cínico de la preocupación de este gobierno por crear empleo no es más que una burda comedia de la democracia burguesa. El papel de este gobierno no es otro que el de favorecer un profundo proceso de destrucción de fuerzas productivas (más paro), que es como el sistema capitalista trata de remontar sus crisis, sin descartar el recurso a la guerra llegado el momento.

En estos meses de gobierno se ha dado un reparto de papeles entre gobierno y de los denominados agentes sociales protagonistas del pacto social. Así una parte de las agresiones a nuestro poder adquisitivo y a nuestros derechos se acordaron previamente en la mesa del Pacto Social entre empresarios y dirigentes sindicales, y la otra parte, la más descarnada, la asume ahora el gobierno Rajoy en solitario. Esta comedia, en todos sus actos, es una burla a los intereses del pueblo trabajador, al cual se le roban sus derechos y se le rebajan de manera generalizada los salarios y sus derechos laborales fundamentales.

El gobierno Rajoy seguirá por este camino mientras la clase obrera no se levante en radical lucha de masas para derrotar sus políticas.

Mientras tanto, los reformistas de todo tipo, con su persistente llamamiento a encontrar una salida social a la crisis dentro del capitalismo, no representan ningún camino distinto en esta guerra de la oligarquía contra la clase obrera. Sus posiciones de conciliación de clases, y de aceptación de las reglas de juego de la democracia burguesa, les incorporan al bloque dominante que, de una u otra manera, oprime y explota al pueblo trabajador. Así lo demostró, en su momento, el gobierno de Zapatero, la experiencia del tripartito catalán o el gobierno de la “izquierda plural” de Asturies y el mismo Ayuntamiento de Córdoba que, gobernado por IU, privatizó servicios públicos fundamentales...

A este ataque generalizado contra la clase obrera y contra el pueblo solo se puede responder organizando la unidad combativa de la clase y el pueblo por la derrota del sistema capitalista, por la salida del euro, de la UE y de la OTAN, y por abrir un camino para la conquista del poder por la mayoría trabajadora. El sistema capitalista en quiebra solo puede ofrecer un futuro de más pobreza y más violencia al pueblo.

La etapa actual se caracteriza por la necesidad de construir esta unidad combatiente de la clase obrera y amplias capas del pueblo trabajador, en una lucha sostenida de largo desarrollo temporal, en el que las sucesivas movilizaciones y luchas irán fortaleciendo su misma capacidad de combate y la claridad de los objetivos radicales de transformación.

El Partido Comunista de los Pueblos de España se propone estar a la altura de las circunstancias, y asume el compromiso de colocarse a la cabeza de estas luchas para cambiar en el más breve plazo de tiempo la actualmente desfavorable correlación de fuerzas para el pueblo. Solo la lucha consecuente derrotará al gobierno de los lacayos de la oligarquía y sus políticas.

La reforma aprobada supone un ataque sin precedentes a la línea de flotación de los derechos laborales:
  • Abaratamiento del despido, hasta su gratuidad en algunos casos.
  • Nuevos mecanismos para una rebaja masiva de los salarios.
  • Dar vía libre a los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE).
  • Nuevos mecanismos de sobreexplotación de la juventud obrera.
  • Entregar a la patronal ingentes cantidades de dinero público vía bonificaciones.
  • Comienza la agresión contra las prestaciones por desempleo.
  • Avanza en la privatización de los servicios públicos de empleo mediante las parasitarias Empresas de Trabajo Temporal (ETT).
  • Intensifica la dictadura empresarial en materia de jornada laboral, salario, y movilidad funcional y geográfica.
  • Lanza un ataque mortal contra la negociación colectiva, facilitando la dictadura empresarial frente a los convenios colectivos y limitando su vigencia, en la perspectiva de su desaparición.

Ninguna de estas medidas tiene la más mínima posibilidad de mejorar la actual situación de la clase obrera, sino al contrario, son todas ellas medidas para abaratar el ya bajo precio que la patronal paga por la fuerza de trabajo, y para acentuar la dictadura de la patronal que permitirá imponer las más arbitrarias condiciones de trabajo a la clase obrera. Rajoy da una vuelta de tuerca más a la dictadura del capital.

Casi cinco millones y medio de hombres y mujeres en situación de paro -que a final del año pueden ser cerca de seis millones-, son la expresión del fracaso de todas las políticas de apuntalamiento de este sistema capitalista decrépito. La pobreza se extiende, millones de jóvenes no tienen ninguna perspectiva de encontrar trabajo en los próximos años frustrando la etapa fundamental de su vida, una buena parte de la población infantil tiene una alimentación deficitaria que les marcará para toda su vida, la mujer trabajadora sufre unos mayores recortes de salario y una mayor precariedad con horarios agotadores, etc.

Por todo ello, el Partido Comunista llama a toda la clase obrera, a los sectores populares y a las decenas de miles de sindicalistas que honestamente luchan en su lugar de trabajo, a responder con contundencia, y a denunciar ante la clase obrera a la dirigencia sindical pactista que obstaculiza la organización de una contestación masiva y decidida de la clase obrera con la lucha diaria en su lugar de trabajo.

Articular la unidad de la clase es hoy una prioridad; la clase obrera no se puede dividir en función de la sigla sindical en la que se organiza porque debilita su capacidad de lucha. El PCPE llama a unir a toda la clase obrera en un solo frente sindical clasista y combativo, que, con la propuesta de la convocatoria de huelga general como revulsivo inmediato para la lucha, comience por la organización en los centros de trabajo, en los sectores productivos, y en los barrios y ciudades de COMITÉS para la UNIDAD OBRERA del que participen todos los trabajadores y trabajadoras que desde el rechazo al Pacto Social, asuman que la única lealtad que les debe guiar es la defensa consecuente de los intereses de su clase, y el derecho a su participación democrática y activa en todas y cada una de las decisiones que les incumben y determinan su futuro.
Trabajadores y trabajadoras:
  • Organicemos Comités para la Unidad Obrera (CUO).
  • Exijamos la convocatoria de la Huelga General.
  • Unamos todas las luchas obreras y organicemos la solidaridad.
  • Reaccionemos con contundencia en cada lucha: ¡o ellos o nosotros!
  • Digamos alto y claro que en el capitalismo no hay salida, que solo el poder obrero y popular, que solo el socialismo – comunismo romperá las cadenas de la explotación.
  • Empleemos todos los medios a nuestro alcance para responder: asambleas, concentraciones, mítines, manifestaciones, octavillas, carteles, pintadas. Por una amplia agitación llamando a la lucha y exigiendo la huelga general.
  • Guerra a la patronal y sus gobiernos, guerra al capitalismo.

NO AL FRACCIONAMIENTO SINDICAL, COMITÉS PARA LA UNIDAD OBRERA
HUELGA GENERAL CONTRA EL CAPITAL YA
POR LA SALIDA DEL EURO, LA UE Y LA OTAN
POR EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO
TODO PARA LA CLASE OBRERA

SIN NUESTRO TRABAJO NO SE MUEVE UN ENGRANAJE, DEMOSTREMOS NUESTRA FUERZA


12 de Febrero de 2012